Este libro lo leí en alrededor de 4 meses, pero fue sorprendente como cada vez que continuaba, parecía que era el momento exacto en que debía hacerlo, porque justo me daba un mensaje ante la situación que estaba pasando en ese momento, David Goggins me dio una palmada en la espalda y una dosis de motivación con sus relatos, de hecho es admirable la forma en que cuenta los detalles, la hora, el viento, sus emociones, lo la forma en que su cuerpo reaccionaba, te hace adentrarte en lo que estaba pasando, un libro que te hace darte cuenta que en muchas situaciones de la vida, el límite eres tú, y que la decisión entre el decir y el hacer, resulta ser una gran diferencia y una elección diaria, el éxito no es una línea recta.